iframe>Late un corazón,déjalo latir... Miente mi soñar, déjame mentir... Late un corazón porque he de verte nuevamente, miente mi soñar porque regresas lentamente. Late un corazón... me parece verte regresar con el adiós. Y al volver gritarás tu horror, el ayer, el dolor, la nostalgia, pero al fin bajarás la voz y atarás tu ansiedad de distancias. Y sabrás por qué late un corazón al decir... ¡Qué feliz!... Y un compás, y un compás de amor unirá para siempre el adiós. Ya verás, amor,qué feliz serás... ¿Oyes el compás? Es el corazón. Ya verás qué dulces son las horas del regreso, ya verás qué dulces los reproches y los besos. Ya verás, amor, qué felices horas al compás del corazón . Letra: Homero Expósito Música:Domingo Federico
Febo asoma; ya sus rayos iluminan el histórico convento; tras los muros, sordo ruido, oír se deja de corceles y de acero. Son las huestes que prepara San Martín para luchar en San Lorenzo; el clarín estridente sonó y la voz del gran jefe a la carga ordenó.
Avanza el enemigo a paso redoblado, al viento desplegado su rojo pabellón. Y nuestros granaderos, aliados de la gloria, inscriben en la historia su página mejor.
Cabral, soldado heroico, cubriéndose de gloria, cual precio a la victoria, su vida rinde, haciéndose inmortal; y allí, salvó su arrojo la libertad naciente de medio continente, ¡Honor, honor al gran Cabral!
(Letra: Carlos J. Benielli - Música: Cayetano A. Silva)
Tu eres mi hermano del alma realmente un amigo. Que en todo camino y jornada este a siempre conmigo. Aunque eres un hombre aun tienes alma de nino. Aquel que me de a su amistad, su respeto y carino. Recuerdo que juntos pasamos muy duros momentos. Y tu no cambiaste por fuertes que fueran los vientos. Es tu corazon una casa de puertas abiertas. Tu eres realmente el mas cierto en horas inciertas.
En ciertos momentos dificiles que hay en la vida. Buscamos a quien nos ayude a encontrar la salida. Y aquella palabra de fuerza y de fe que me has dado. Me da la certeza que siempre estuviste a mi lado. Tu eres mi amigo del alma en toda jornada. Sonrisa y abrazo festivo a cada llegada. Me dices verdades tan grandes con frases abiertas. Tu eres realmente el mas cierto de horas inciertas.
No preciso ni decir, todo eso que te digo. Pero es bueno asÎ sentir que eres tu mi gran amigo. No preciso ni decir, todo eso que te digo. Pero es bueno asÎ sentir que yo tengo un gran amigo. No preciso ni decir, todo eso que te digo. Pero es bueno asÎ sentir que eres tu mi gran amigo. No preciso ni decir, todo eso que te digo. Pero es bueno asÎ sentir que yo tengo un gran amigo
Estos versos fueron inspirados en la entonces hermosa y rubia joven que vivía en una localidad de Montaña, en Capilla del Monte, Argentina, llamada Susana Gricel Viganó. El poeta, Jose Maria Contursi, la conoció siendo casado. Luego de la separación de su esposa, contrajo matrimonio con su musa inspiradora en la pequeña capilla del lugar. . "No debí pensar jamás en lograr tu corazón y sin embargo te busqué hasta que un día te encontré y con mis besos te aturdí sin importarme que eras buena... Tu ilusión fue de cristal se rompió cuando partí pues nunca, nunca más volví... ¡Qué amarga fue tu pena! No te olvides de mí de tu Gricel me dijiste al besar el Cristo aquel... y hoy que vivo enloquecido porque no te olvidé ni te acuerdas de mí. ¡Gricel! ¡Gricel! Me faltó después tu voz y el calor de tu mirar y como un loco te busqué pero ya nunca te encontré y en otros besos me aturdí... ¡Mi vida toda fue un engaño! ¿Que será Gricel de ti? Se cumplió la ley de Dios porque sus culpas ya pagó quién te hizo tanto daño. . Letra de Jose Maria Contursi. Musica de Mariano Mores