23 julio 2013

A mi manera...



Una belleza de canción y un hermoso recuerdo...

27 junio 2013

En la madrugada...



Una esquina de ayer
en las horas que el sol
hace rato apoliya
y en la silla de un bar
una dama vulgar
y un bacán que la afila.
Un bohemio en un rincón escribe letras;
con el dedo un gran señor manda otra vuelta.
Un saludo cordial
y el silbato alegrón
de un vapor al llegar.

Arrabaleros cafetines
donde empeñan sus abriles
las muchachas de percal
y entre las copas sin historia
cada historia es una copa
que derrama la ciudad.
El invento tragavento
suelta música de jazz...
Muchachitas de ojos tristes
que nos vienen a esperar...
Y un varón del novecientos,
descontento,
que reclama su gotán.

Un rayito de luz
va cargando su cruz
por la calle desierta
y en la acera un galán
que se abrocha el gabán
arrimado a una puerta.
Allá arriba el cielo azul se despereza...
Palidez de otro mantel sobre la mesa
Y después, al partir,
moneditas de sol
sobre el amanecer.

Ay pena, penita, pena..!


Si en el firmamento poder yo tuviera,
Esta noche negra lo mismo que un pozo,
Con un cuchillito de luna, lunera,
Cortara los hieros de tu calabozo.
Si you fuera reina de la luz del dÍa,
Del viento y del mar,
Cordeles de esclava yo me ceñerÍa
Por tu libertad.

¡ Ay, pena, penita, pena, pena,
Pena de mi corazón,
Que me corre por las venas, pena,
Con la fuerza de un ciclón.
Es lo mismo que un nublado
De tiniebla y pedernal.
Es un potro desbocado
Que no sabe donde va.
Es un desierto de arena, pena,
Es mi Gloria de una pena, ¡ ay, pena, ay, pena !
¡ Ay, pena, penita, pena !

Yo no quiero flores, dinero, ni palmas,
Quiero que me dejen llorar tus pesares
Y estar a tu vera, cariño del alma,
Bebiéndome el llanto de tus soleares.
Me duelen los ojos de mirar sin verte,
Reniego de mi,
Que tienen la culpa de tu mala suerte,
Mis rosas de abril.

Ay, pena, penita, pena, pena,
Pena de mi corazon,
Que me corre por las venas, pena,
Con la fuerza de un ciclon.
Es lo mismo que un nublado
De tiniebla y pedernal.
Es un potro desbocado
Que no sabe donde va.
Es un desierto de arena, pena,
Es mi Gloria de una pena, ay, pena, ay, pena !
Ay, pena, penita, pena !
 

31 mayo 2013

Castillos en el aire...


"Quiso volar igual que las gaviotas,
libre en el aire, por el aire libre
y los demás dijeron, ""¡pobre idiota,
no sabe que volar es imposible!"".

Mas él alzó sus sueños hacia el cielo
y poco a poco, fue ganando altura
y los demás, quedaron en el suelo
guardando la cordura.

Y construyó, castillos en aire
a pleno sol, con nubes de algodón,
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y construyó ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocó al duende de las cosas
que tiene mucho que ver con el amor.

En los demás, al verlo tan dichoso,
cundió la alarma, se dictaron normas,
""No vaya a ser que fuera contagioso...""
tratar de ser feliz de aquella forma.

La conclusión, es clara y contundente,
lo condenaron por su chifladura
a convivir de nuevo con la gente,
vestido de cordura.

Por construir castillos en el aire
a pleno sol, con nubes de algodón
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y por abrir ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocar al duende de las cosas
que tienen mucho que ver con el amor.

Acaba aquí la historia del idiota
que por el aire, como el aire libre,
quiso volar igual que las gaviotas...,
pero eso es imposible..., ¿o no?...
.
Alberto Cortez

09 mayo 2013

03 abril 2013

HO CAPITO CHE TI AMO


Ho capito che ti amo
quando ho visto che bastava un tuo ritardo
per sentir svanire in me l'indifferenza
per temere che tu non venissi piu'.
Ho capito che ti amo
quando ho visto che bastava una tua frase
per far si' che una serata come un'altra
cominciasse per incanto a illuminarsi.
E pensare che poco tempo prima
parlando con qualcuno
mi ero messo a dire che oramai
non sarei piu' tornato a credere all'amore
a illudermi e sognare.
Ed ecco che poi,
ho capito che ti amo
e gia' era troppo tardi per tornare,
per un po' ho cercato in me l'indifferenza
poi mi son lasciato andare nell'amore....
.
Luiggi Tenco

02 marzo 2013

La lontananza

Mi ricordo che il nostro discorso
fu interrotto da una sirena
che correva lontana chissà dove
io ebbi paura come sempre
quando sento questo suono
penso a qualcosa di grave
e non mi rendevo conto che per me e per te
non poteva accadere nulla di più grave
del nostro lasciarci
allora come ora
 
Ci guardavamo
avremmo voluto rimanere abbracciati invece
con un sorriso ti ho accompagnata per la solita strada
ti ho baciata come sempre e ti ho detto dolcemente
la lontananza sai è come il vento
spegne i fuochi piccoli
accende quelli grandi
 
La lontananza sai è come il vento
che fa dimenticare chi non s'ama
è già passato un anno ed è un incendio
che mi brucia l'anima
io che credevo di essere il più forte
mi sono illuso di dimenticare
e invece sono qui a ricordare
a ricordare te
 
La lontananza sai è come il vento
che fa dimenticare chi non s'ama
è già passato un anno ed è un incendio
che brucia l'anima
adesso che è passato tanto tempo
darei la vita per averti accanto
per rivederti almeno un solo istante
per dirti perdonami
non ho capito niente del tuo bene
ed ho gettato via inutilmente
l'unica cosa vera della mia vita
l'amore tuo per me
 
ciao amore
ciao non piangere
vedrai che tornerò
te lo prometto ritornerò
te lo giuro amore ritornerò
perché ti amo
ti amo
ritornerò
ciao amore
ciao
ti amo...

27 febrero 2013

Distancia....



Escuchen esta maravilla....

07 febrero 2013

03 enero 2013

Lautaro



Mi nieto Lautaro, todo un ejemplo...

22 octubre 2012

10 octubre 2012



La sonata de Beethoven, que ha sido conocida como "Claro de Luna", fue escrita hacia finales de la vida de su compositor, luego de que su poder hubiera alcanzado la cima, y junto con "la Patetica",
y otras dos, marcan el punto más alto en la literatura pianística de laclásica escuela. Hay una vieja historia relacionada con la composición de esta sonata. Si bien ha sido desacreditada por muchos, ya es parte de la tradición de la sonata, y es muy interesante su lectura.
Se cuenta que una noche,Beethoven y un amigo estaban caminando por las calles de Bon, y, al pasar por uno de los barrios más pobres, se sorprendieron de oír música, bien interpretada,
proveniente de una de las casas. Beethoven, con su usual intrepidez, cruzó la calle, abrió la puerta de un empujón, e ingresó a la casa sin anunciarse. La habitación era precaria, y estaba iluminada por una débil vela. Un hombre joven se encontraba trabajando sobre un banco de zapatero en un rincón. Una joven mujer, aún casi una niña, estaba sentada a un viejo piano cuadrado.
Ambos se sobresaltaron por la intromisión, pero su sorpresa no fue
mayor que la de Beethoven y su amigo al enterarse que la joven era ciega. Beethoven, un tanto confundido, se apresuró para disculparse, y explicó que había quedado tan impresionado con la calidad de ejecución de la joven, que había apresurado por averiguar quien era que estaba tocando en ese mismo
momento esa noche y en ese barrio de la ciudad. Luego, preguntó amablemente a la muchacha dónde había aprendido a tocar, a lo cual ella respondió que una vez habían vivido al lado de una mujer que estudiaba música, y quien pasaba
gran parte de su tiempo practicando las obras del gran Maestro, Beethoven.
Ella había aprendido a tocar muchas de las piezas del Mestro tan sólo oyendo practicar a su vecina. El hermano de la joven los interrumpió en ese momento para saber quienes eran los intrusos, y que seguramente habían notado la pobre
interpretación de su hermana. ¡Escucha! Dijo Beethoven, mientras caminaba hacia el piano, luego se sentó y tocó los acordes iniciales de su
Sonata Claro de Luna.
Lágrimas cayeron de los ojos de la muchacha al momento en que ella reconoció la música, y luego con una voz trémula, le preguntó a él si era posible que fuera el gran Maestro en persona. “Si” respondió Beethoven; “tocaré para ti”. Luego de unos momentos, mientras tocaba una de sus composiciones más viejas, la vela parpadeó, y se apagó. La interrupción pareció romper el tren de su memoria. Beethoven se levantó, fue hacia la ventana, y la abrió, inundando la habitación con la luz de la luna. Luego de meditar unos momentos, se volvió y dijo: “Improvisaré una sonata a la luz de la luna”. Luego siguió la maravillosa composición que conocemos tan bien.

Sin embargo, para introducir un frío y desagradable aspecto a este relato tan poético, debemos saber que debido el método de escritura de Beethoven y a su hábito de retocar, revisar y pulir una y otra vez sus manuscritos, es probable que la improvisación de aquella noche fuera mucho más aburrida que el trabajo final. El primer movimiento de la sonata “Claro de Luna” es lento, majestuoso y sombrío, como un hermoso y formal jardín que yace ilusionado en la oscuridad de la noche. Luego aparece silenciosamente escabulléndose bajo la sombra del acompañamiento, una triste e infinitamente amorosa melodía, que impregna todo el movimiento, hasta que el completo significado de su espeluznante y mística belleza es revelado; incluso mientras la luna naciente gradualmente baña nuestro oscuro jardín en un esplendor plateado.

Luego de una pausa sin respiros, comienza el segundo movimiento, y nuestro jardín se llena de repente con espíritus danzantes, etéreos y delicados, como sabemos que deben ser los espíritus, pero moviéndose con un abandono de ritmo que lo lleva lejos en un remolino de placer. Un corte repentino, otro silencio de suspenso, y comienza el tercer movimiento: como una ráfaga de viento que azota los árboles y envía a los espíritus a refugiarse a toda prisa, las notas caen apresuradamente, arremolinándose, como suele hacerlo el viento. Las nubes corren deprisa por el cielo, pero incluso ahora y entonces por entre los claros, se ve la luna cabalgando majestuosamente, inundando el tortuoso jardín con dulces y serenas melodías de luz.

(texto obtenido de internet)

12 septiembre 2012

Fueron tres años..

 
No me hablas tesoro mio,
no me hablas ni me has mirado
Fueron tres años mi vida...
tres años muy lejos de tu corazon.

Hablame, rompe el silencio...
no ves que me estoy muriendo,
y quitame este tormento
por que tu silencio ya me dice adios...

Que cosas que tiene la vida,
que cosa es tener que llorar,
que cosas que tiene el destino..
sera mi camino sufrir y penar...

Pero deja que bese tus labios un solo un momento
y despues me voy,
y quitame este tormento por que tu silencio
ya me dice adios.

Aun tengo fuego en los labios
del beso de despedida
como pensar que mentias...
si tus negros ojos llaraban por mi.

Hablame, rompe el silencio...
no ves que me estoy muriendo,
y quitame este tormento
por que tu silencio ya me dice adios...
.
Canta Argentino Ledesma

09 julio 2012

Adios Nonino

En el año 1959, Piazzolla se encontraba realizando una gira por Centroamérica cuando, durante una presentación en Puerto Rico junto a Juan Carlos Copes y María Nieves Rego, recibe la noticia de la muerte de su padre, Vicente Piazzolla, apodado Nonino, debido a un accidente de bicicleta en su ciudad natal, Mar del Plata. Esta noticia, sumada al fracaso de la gira, a los problemas económicos y a la nostalgia que le producía estar lejos de su país natal, llevó a Piazzolla a la depresión. Es cuando retorna, en octubre de ese año, a la ciudad de Nueva York (lugar donde residía temporalmente con su familia), que compone esta maravillosa obra, en homenaje a su padre, basada en Nonino, otro tango que Astor había compuesto cinco años antes en París, también dedicada a Vicente Piazzolla.

Papá nos pidió que lo dejáramos solo durante unas horas. Nos metimos en la cocina. Primero hubo un silencio absoluto. Al rato, oímos que tocaba el bandoneón. Era una melodía muy triste, terriblemente triste. Estaba componiendo Adiós Nonino.


Daniel Piazzolla, su hijo. Astor, Diana Piazzolla, 1986.

16 junio 2012

Oh, mi papá...



PARA VOS PAPÁ...