24 octubre 2014

Callejero


Era callejero por derecho propio
su filosofía de la libertad
fue ganar la suya sin atar a otros
y sobre los otros no pasar jamás.
aunque fue de todos nunca tuvo dueño
que condicionara su razón de ser
libre como el viento era nuestro perro
nuestro y de la calle que lo vio nacer.
Era un callejero con el sol a cuestas
fiel a su destino y a su parecer
sin tener horario para hacer la siesta
ni rendirle cuentas al amanecer
Era nuestro perro y era la ternura,
esa que perdemos cada día mas
y era una metáfora de la aventura
que en el diccionario no se puede hallar.

Digo nuestro perro porque lo que amamos
lo consideramos nuestra propiedad
y era de los niños y del viejo pablo
a quien rescatara de su soledad.
Era un callejero y era el personaje
de la puerta abierta en cualquier hogar
y era en nuestro barrio como del paisaje
el sereno, el cura y todos los demás.
Era el callejero de las cosas bellas
y se fue con ellas cuando se marchó
se bebió de golpe todas las estrellas
se quedó dormido y ya no despertó
Nos dejó el espacio como testamento
lleno de nostalgia, lleno de emoción
vaga su recuerdo por los sentimientos
para derramarlos en esta canción.
Al fin y al cabo amigos míos,
no era mas que un perro...

17 septiembre 2014

La tempranera...


 Eras la tempranera,
niña primera, amanecida flor.
Suave rosa galana,
la más bonita tucumana.

Frente de adolescentes
Gentil milagro de tu trigueña piel
Negros ojos sinceros,
paloma tibia de Monteros.

Al bailar esta zamba fue
que rendido, te amé.
Eras mi tempranera,
de mis arrestos, prisionera
Mía ya te sabía,
cuando por fin te coroné.

Era la primavera,
la pregonera del delicado amor.
Lloro amargamente,
aquel romance adolescente.

Dura tristeza oscura,
frágil amor que no supe retener.
Oye paloma mía,
esta tristísima elegía.

Al bailar esta zamba fue
que rendido, te amé.
Eras mi tempranera,
de mis arrestos, prisionera
Mía ya te sabía,
cuando por fin te coroné

23 agosto 2014

Canción de las simples cosas...



Uno se despide, insensiblemente
de pequellas cosas
lo mismo que un arbol
que en tiempo de otoño
se queda sin hojas
al fin la tristeza es la muerte lenta
de las simples cosas
y esas cosas simples
que quedan doliendo
en el corazón

Uno vuelve siempre
a los viejos sitios
donde amo la vida
y entonces comprende
como estan de ausentes
las cosas queridas
por eso muchacho no partas ahora
soñando el regreso
que el amor es simple
y a las cosas simples las devora el tiempo

Enamorate aqui
en la luz mayor
de este medio dia
donde encontraras
con el panal sol
la mesa tendida
por eso muchacho no partas ahora
soñando el regreso
que el amor es simple
y a las cosas simples las devora en tiempo

Uno vuelve siempre
a los viejos sitios
donde amo la vida

14 julio 2014

Acquarello


 

 

22 junio 2014

Canción de Italia 90 Futbol



Tal vez no será una canción
a cambiar las reglas del juego
pero quiero vivirla así
esta aventura
sin fronteras y con el corazón en la
garganta

Y el mundo en una pelea de colores
y el viento acaricia las banderas
llega un escalofrío y te arrastra
y se desata en una abrazo la alegría

noches mágicas
y siguiendo un gol
bajo el cielo
de un verano italiano

Y en los ojos tuyos
ganas de vencer

Un verano
una aventura más
Aquel sueño que comienza de
Pequeño
y que te lleva siempre más lejano
no es una fábula
-y de los vestuarios
salen los jugadores y estamos nosotros. Oh oh oh oh….

Noches mágicas
y siguiendo un gol
bajo el cielo
de un verano italiano

Y en los ojos tuyos
Ganas de vencer

un verano
una aventura más.
Noches mágicas.

12 junio 2014

Callejero


 
Era callejero por derecho propio
su filosofía de la libertad
fue ganar la suya sin atar a otros
y sobre los otros no pasar jamás.
aunque fue de todos nunca tuvo dueño
que condicionara su razón de ser
libre como el viento era nuestro perro
nuestro y de la calle que lo vio nacer.
Era un callejero con el sol a cuestas
fiel a su destino y a su parecer
sin tener horario para hacer la siesta
ni rendirle cuentas al amanecer
Era nuestro perro y era la ternura,
esa que perdemos cada día mas
y era una metáfora de la aventura
que en el diccionario no se puede hallar.
Digo nuestro perro porque lo que amamos
lo consideramos nuestra propiedad
y era de los niños y del viejo pablo
a quien rescatara de su soledad.
Era un callejero y era el personaje
de la puerta abierta en cualquier hogar
y era en nuestro barrio como del paisaje
el sereno, el cura y todos los demás.
Era el callejero de las cosas bellas
y se fue con ellas cuando se marchó
se bebió de golpe todas las estrellas
se quedó dormido y ya no despertó
Nos dejó el espacio como testamento
lleno de nostalgia, lleno de emoción
vaga su recuerdo por los sentimientos
para derramarlos en esta canción.
Al fin y al cabo amigos míos,
no era mas que un perro...

14 marzo 2014

F.E.M.



Un grupo de chicas que se destacan ya en Bahía Blanca y esperemos que triunfen en todos lados !  F.E.M.

01 marzo 2014

Argentino hasta la muerte..


 
Autor: Roberto Rimoldi Fraga
 
Un poeta la bautizó
con el nombre de Argentina.
Un sol de trigo ilumina
las glorias de su bandera,
cuna del Chacho Varela,
San Martin, Guemes, Moreno
Bustos, Ramirez, Dorrego.
Paladines de una raza,
aquellos que a chuza y lanza
su libertad defendieron.
Cuando el hombre de otras tierras
vio derrumbarse sus sueños,
entre llantos, sangre y fuego
por el horror de las guerras,
mi patria que en su alma encierra
la grandeza del amor,
sin fijarse en el color
le abrio todas sus tranqueras,
sin preguntarle siquiera
raza, credo o religion.
Y aquel que se crea dueño
de esta noble tierra gaucha,
quiera ponerle su marca,
debe pensarlo primero;
que muchos gauchos murieron
por ganar su libertad.
Defender su dignidad
fue principio de esos hombres
que abonaron con su sangre
este suelo sin igual.
Por el orgullo que siento
de ser hijo de esta tierra,
sin rencores y sin guerras,
donde se guarda respeto
por el hombre y sus derechos,
dignificando a lo humano.
Donde no se arma la mano
para matar ideales,
donde flamean los trigales
con un canto de esperanza.
Yo quiero clavar la lanza,
de este homenaje a mi pueblo,
en el pecho de las guerras,
y gritarle al mundo entero
que aquel que tuvo la suerte
de haber nacido en mi tierra,
liberada por centauros,
ya puede gritar bien fuerte
aquellos versos ardientes
de Carlos Guido y Spano:
¡Argentino, Argentino
hasta la muerte