05 marzo 2009

La casita de mis viejos


Barrio tranquilo de mi ayer,
en un triste atardecer,
a tu esquina vuelvo viejo...
Vuelvo más viejo,
los años me han cambiado
y en mi cabezala nieves grises han dejado...
Yo fui viajero del dolor
y en mi andar de soñador
comprendí mi mal de vida,
pues cada beso lo borré con una copa,
las mujeres siempre son las que matan la ilusión.
Vuelvo vencido a la casita de mis viejos,
cada cosa es un recuerdo que se agita en mi memoria,
mis veinte abriles me llevaron lejos...
locuras juveniles, la falta de consejos.
Hay en la casa un hondo y cruel silencio huraño,
y al golpear, como un extraño,
me recibe el viejo criado...
Habré cambiado totalmente, que el anciano
por la voz tan sólo me reconoció.

Solo a mi madre la encontré,
a la puerta la llamé, y me miró con esos ojos...
Con esos ojos nublados por el llanto,
como diciéndome porqué tardaste tanto...
Ya nunca más he de partir
y a su lado he de vivir
el calor de esta otra vida.
Sólo una madre nos perdona en esta vida,
es la única verdad,
es mentira lo demás.
.
. Vuelvo vencido a la casita de mis viejos,
cada cosa es un recuerdo
que se agita en mi memoria,
mis veinte abriles me llevaron lejos...
locuras juveniles, la falta de consejos.
Hay en la casa un hondo y cruel silencio huraño,
y al golpear, como un extraño,
me recibe el viejo criado...
Habré cambiado totalmente, que el anciano
por la voz tan sólo me reconoció
.
Música: Juan Carlos Cobián
Letra: Enrique Cadícamo



La Casita de mis Viejos - Julio Sosa

5 comentarios:

Poetiza dijo...

No habia escuchado esta cancion y la letra es bellisima, me llena de nostalgia. Un gusto leerla y leerte, cuidate, besos.

São dijo...

Que felidade ter um amigo sensível como tu. que me oferece tanto de bonito...
Besos.

São dijo...

Bom final de semana, amigo meu.

Rodolfo N dijo...

Poetiza:
Un gusto tu permanente visita amiga, y me agrada que te guste...
besos!



Sao:
Mi amiga, sólo se puede ser sensible con quien es sensible.
Un cariño grande para vos.
Bejos

RosaMaría dijo...

Hermoso, profundo y veraz, un tango para disfrutar y una hermosa foto para la evocación. Casi se parece a la de mi infancia en Caballito.-