30 octubre 2005

RETRATO




Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierra de Castilla;
mi historia, algunos casos que no quiero recordar.
Ni un seductor Mañana, ni un Bradomin he sido
-- ya conocéis mi torpe aliño indumentario --
mas recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y más que un hombre al uso que sabe su doctrina
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.
Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.
Converso con el hombre que siempre va conmigo
-- quien habla solo espera hablar a Dios un día --
mi soliloquio es plática con este buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.
Y al cabo, nada os debo; me debéis cuanto escribo
a mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho donde yago.
Y cuando llegue el día del último viaje,
y está al partir la nave que nunca ha de tornar
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.

(De "dedicados a Machado" Serrat.)

5 comentarios:

Joselu dijo...

Hace unas semanas estuve en Collioure con mis hijas pequeñas. Fuimos a la tumba del poeta donde está enterrado con su madre. Fueron momentos emocionantes. Hoy me los has recordado. Viva Antonio Machado. Sigue vivo, y su juglar, Serrat. Recibe un cordial saludo desde Barcelona.

Rodolfo N dijo...

GRACIAS POR TU SALUDO, Y POR LA SUERTE DE CONTAR CON ESE CATALAN ILUSTRE

Joselu dijo...

Gracias por tu saludo y tu ánimo. Hace pocos días que he iniciado mi blog y no recibo muchos comentarios. Para mí es un enorme placer que me llena de satisfacción el poder comunicarme con otras personas, en este caso allende el mar. Mi amigo se ha ido ya y, como esperaba, ha sido una tarde hermosa.

Antón dijo...

Pues ya que hablan de Machado les sugeriré visiten un blog que descubrí casual

http://isidrosaiz.blogspot.com

Les mando un lindo cuento que saqué de allá y viene al propósito. Se titula

BAEZA

Apenas le interesaban la literatura y la filosofía. Sólo coincidía con él en su pasión por la naturaleza y en el desaliño indumentario. Sus conversaciones trataban sobre todo de árboles y plantas. Le asombraba que un profesor de francés supiera tanto de álamos, acacias, encinas, olmos... Le oía como a un entusiasta de la botánica. Eso decía, aunque yo no me lo creo. En medio, alguna alusión dolorida a Leonor, su desplome reciente. Entonces era sólo un compañero de claustro que componía versos, no el escritor afamado que fue después. Me contó que le había dejado ver algunos de sus poemas, escritos a mano, parte de los cuales apareció luego en la segunda edición de Campos de Castilla. También decía que una vez leyó una frase cenital, un verso suelto en una hoja suelta, entre sus papeles. Tuvo que ser antes de 1919, fue entonces cuando dejó aquel Instituto. Eso significaría que dispuso de veinte años para continuar el poema, pero no lo hizo. Puede que no quisiera seguir, que no encontrara palabras a la altura del inicio; o puede que, simplemente, sea un epílogo acabado, completo e inédito durante dos décadas. El verso al que se asía en el último derrumbe, “estos días azules y este sol de la infancia”.

natalia dijo...

Pues para que veáis que yo también investigo y aporto cosas, del mismo autor he descubierto textos en

seleccion-de-poemas.blogspot.com